Junio 30th, 2009

“En su primer concierto en París, alguien le dio a Bird una gran rosa roja. Durante la actuación, Bird la agitó, la besó y se la comió: los pétalos, el tallo y las espinas.”
Nostalgia de Charlie Parker
Robert George Reisner
“Espero que la próxima noticia que tenga de ti sea que te has muerto. Ya lo tienes, nunca más. No sabes nada.”
Si tienes buen pulso y acercas una palma de la mano a la otra lo más posible sin tocarse, puedes sentir el calor de una mano en la otra, sientes tu calor como si fueras otro.
JAIME: ...entiendes que tu padre no se sentía como si fuese tu padre…
RAFA: Se sentía como si fuera él mismo… Mucho más complicado.
JAIME: Eso no te lo podía contar, te decía – Mira yo soy yo, yo soy tu padre-
Porque claro es que eso te rompe, o sea, tu eso no se lo puedes decir a tu hijo.
¡Mira yo no soy tu padre! ¡Yo soy yo, yo soy yo, yo soy yo!
Y de hecho podía decir…
Todavía no se entiende
Los Torreznos
El documental
Cantar y andar, andar y cantar son actividades asociadas, o directamente son la misma acción. Las “marchas” que hacen moverse a las masas ordenadas son la utilización perversa de este hecho. La temporalidad inherente a la música se adapta a la espacialidad, el ritmo de la canción se refuerza en el de los pasos.
Bajar unas escaleras es una variante del andar. La canción fluye escaleras abajo y se remansa en el vestíbulo donde se reúnen todas las sonoridades.
Me mandan tres fotos compradas en internet: una de unas monjas en un lavadero haciendo la colada, otras dos de una monja posando en el huerto del convento, como cualquiera se puede imaginar que posa una monja. El vendedor para que no se deterioraran en el envío las ha protegido entre dos postales antiguas de Estambul. Si le hubiera comprado unas postales de Estambul, ¿las enviaría protegidas por dos fotos antiguas de unas monjas? El mensaje es el envase.
Creo que Jandek, o su sombra, o un ectoplasma, actuó ayer en Porto, si se puede llamar “actuar” a pasar como un fantasma ajeno a quienes allí fuimos a escuchar, sin saber muy bien a lo que íbamos, es cierto. Anoche algo pasó durante hora y media en el escenario en penumbra de la Fundaçao de Serralves, algo ajeno, intenso, difícil, duro, paralizante, oscuro, aterrador o fascinante, algo de un hermetismo insoportable, supongo, para una gran parte del público que escapaba de la sala, las apariciones o te retienen o te espantan, en las dos acepciones de espantar: infringir espanto y hacer huir. Yo todavía sigo allí, creo…, no estoy muy seguro,... no se si volví conduciendo por la autopista, de noche, muy de noche, rodeado de las luces de las aldeas, de las iglesias portuguesas aun perfiladas con luces transnochadas de la navidad pasada, y la luz azulada de la luna, y el operario sonmnoliento del peaje, y Jandek al piano en la penumbra del escenario atascándose en las esquinas del teclado como un juguete de pilas contra las patas de una cómoda.
Es peligroso pensar mientras se conduce, los sustos más grandes que me he llevado en la carretera han sido a causa de mi imaginación.
“-Ni un día- le contesté. El solo pensamiento de una nueva demora me hacía estremecer.
La tripulación entera parecía en buen estado y este era el momento de hacerse a la mar. Una vez allí, ya no me asustaba nada. El mar era ahora el único remedio para todos mis males.”
La línea de sombra Joseph Conrad
Una semana en Bilbao. Comparo el puente colgante con el nuevo puente-pasarela de Calatrava: la ingeniería simple, inocente, resolutiva y un poco testadura del primero, frente a la pretenciosidad blandengue del segundo. El primero pertenece a la categoría del yelmo que vi la semana pasada en el Guggenheim, el segundo, como no podía ser de otra forma, a los cuadros de Sorolla que se exponen en el cercano Museo de Bellas Artes.
Cy Twombly en el Guggenheim: la intimidad del cuaderno a escala monumental.
En otra sala un Velázquez azul: una infanta de ojos azules, vestida de azul, sobre un fondo azul, o así lo recuerdo. Velázquez cita a Picasso, igual que el Ulises de Joyce influye en el Ulises clásico.
Y lo más contemporáneo: un yelmo de acero de Felipe el Hermoso. Mate, hermético, poderoso, eficaz, simple. Aquí la obra cita al museo.
“I am sitting in a room, different from the one you are in now. I am recording the sound of my speaking voice and I am going to play it back into the room again and again until the resonant frequencies of the room reinforce themselves so that any semblance of my speech, with perhaps the exception of rhythm, is destroyed. What you will hear, then, are the natural resonant frequencies of the room articulated by speech. I regard this activity not so much as a demonstration of a physical fact, but more as a way to smooth out any irregularities my speech might have.”
Alvin Lucier
“I am sitting in a room”
(obra sonora)
1969
“Al no haber sido nunca creyente, me he visto obligado a fabricarme un alma porque me gusta amar. Mi alma cree en mí, y yo…. ¡en lo que quiero!”
Fancis Picabia Enero, 1927
Caí en la cuenta que los libros sobre alquimia debería de guardarlos en la cocina. Depende de donde coloquemos las cosas adquieren una dimensión u otra, se activan unos sentidos u otros más o menos latentes en un objeto dependiendo de su ubicación.
Ya que no paraba de llover decidí recoger la ropa tendida, como era de esperar la lluvia ha cesado y ha hecho un día precioso. Me decido a volver a tender la ropa para que acabe de secarse, pero como era de esperar unas nubes oscuras han empezado a cubrir el cielo. Yo creo que algunas cosas pasan para que las percibamos como una clave, así lo que no sería nada parece que fuera algo más. La locura debe ser el desmadre de esa sensación de que las cosas no son solo lo que son.
Anoche puse la lavadora y dejé la ropa tendida. Esta mañana me ha despertado la lluvia que golpeaba en el patio.
En Roma hemos pasado unos días para ver a Caravaggio. De museo en museo, de iglesia en iglesia. En los museos los cuadros están demasiado expuestos, irremediablemente a la vista, como fieras en el zoo. En las capillas, agazapados en la penumbra, se encuentran más a su aire. Pero, todas las iglesias de Roma tienen dispositivos automáticos que encienden unos focos eléctricos que alumbran violentamente a los cuadros cuando introduces una moneda, a la mayoría de los turistas les encanta. Las pinturas parecen asustadas cuando se encienden los focos, como si se les hubiera pillado haciendo alguna operación secreta. Espero a que pase el ciclo de iluminación, del que su extensión no se si depende exactamente del valor de la moneda, y compruebo que entonces los cuadros se tranquilizan y siguen a lo suyo. Miran cómodos desde la penumbra.

Tom Waits de adolescente se hacia amigo de los padres de sus amigos, ahora por fin se ha hecho viejo. (Y yo me he quedado sin entradas para oírle.)
[Carta a Angelina Estévez (Leirado – Barral) de José Domínguez González, escrita el 8 de febrero de 1937, en la cárcel de Vigo]
Señorita Angelina Estévez
Leirado – Barral
Apreciable Angelina.
Una circunstancia trágica me arrebata la vida en lo mejor, nada valieron los esfuerzos hechos ni la defensa, pues todo estaba previsto de antemano, pues á pesar de ser inocente como se demostró, ¡todo ha sido en vano! no son precisamente los hechos que yo haya cometido, los que me hacen pasar á mejor vida, sino las falsas acusaciones de que fui objeto por parte de los esbirros de Salvatierra, que me colocaron a la cabeza del movimiento para buscar mi eliminación.
Pueden estar tranquilos los que han conseguido lo que deseaban siendo el proceso de Salvatierra el más innoble, el más injusto de todos cuantos se han llevado á cabo, en él que perecieron innecesariamente 10 compañeros valientes y abnegados, que saben ofrendar la vida por una causa noble justa y humana que las generaciones venideras habrán de respetar y recordar con profundo respeto.
Así lo creemos y así lo esperamos los que llevados del afán de justicia y liberación de los pueblos, hemos entregado lo mejor y hemos ofrendado nuestras vidas en olocausto [sic] de un mundo mejor, nada hay tan bello ni tan sublime, cuando se muere con la conciencia del deber cumplido.
Lo que más lamento es que todas mis ilusiones se acaban de manera tan injusta, en aquellos momentos en que tenía puesta toda mi fe, toda mi alma en ti y en causa tan noblemente perseguida!...
De cualquier manera, tu estás llamada a ser feliz, eres joven, eres valiente y buena por eso lo mereces y yó así lo deseo de todo corazón.
Sólo deseo que conserves un grato recuerdo de aquel humilde servidor que mucho te ha querido y que lleva á la tumba tu imagen querida!
Si bien es cierto que nuestras relaciones fueron fugaces, no habremos por eso de querernos menos.
Suceda lo que suceda en tu vida, muéstrate siempre orgullosa de haber tenido un novio que aún que pobre y de humilde cuna ha sabido ser un valiente en todas las circunstancias de la vida.
Por último mi querida Angelina, deseo que guardes estas letras mal pregeñadas [sic] y de tanto en tanto le pases la vista por encima para recordar este triste episodio.
Te pido también como noble compañera que sepas vengarnos cuando las circunstancias te lo permitan pues confío en tu valor y en tu ideal.
Sed valiente, sed generosa con quien debas serlo, pero muéstrate impasible con aquellos que pegan la puñalada trapera…
Saluda en mí nombre á todas las compañeras y compañeros y diles que mantengan el fuego incentivo en lo más hondo del corazón para la culminación del ideal que se persigue.
Que seas muy feliz es cuanto te deseo.
Tuyo eternamente.
José Domínguez González
Cárcel de Vigo 8/02/37